December 10, 2018

Mi segundo embarazo nos llego un poco por sorpresa. Con el primero nos habíamos tardado casi un año, entonces el que quedara embarazada al minuto que dejé las pastillas fue toda una sorpresa. El embarazo pasó normal aunque con muchas nauseas más que con el primero y llego el momento de que hicieran el ultrasonido estructural.
Empezaron a medir y todo era normal, nariz, labios,dedos, pies etc…
El doctor hizo un acercamiento a la bolsita y dice “mmmm tienes banda amniótica”. Evidentemente yo no tenía idea de lo que me estaba diciendo y le pregunté que a qué se refería con eso y su respuesta fue: ” Nada de qué preocuparse. Tu ginecóloga te explicará”. Saliendo del ultrasonido hice lo que cualquiera de nosotras hubiera hecho cuando te dicen algo que no tienes ni idea qué es:  Abrí mi celular y googlee “Banda Amniótica”. Vi unas imágenes fuertes de niños sin deditos, sin brazos, sin pies y el mundo se me cayó encima. La banda amniótica que estaba en mi panza podía mutilar alguna extremidad de mi bebé. Sexylón y yo pasamos noches sin dormir buscando soluciones o alguna respuesta. Me tocó cita con la ginecóloga y me dijo “efectivamente hay una banda pero tú tranquila, no pasa nada”. ¡¿¡¿Neta no pasa nada?!?!

Estaba yo muy triste porque además es algo súper raro que pase y ella nunca había tenido un parto con alguien que tuviera algo así en 30 años recibiendo niños a este mundo.
Los meses pasaron, nos dijeron que era una niña y estábamos increíblemente felices aunque muy preocupados por la situación. Nos tocaba otro ultrasonido estructural para ver cómo había crecido Mariana. Tontamente regresamos al mismo lugar para hacernos el estudio y nos dice la doctora que me atendió: “Sí, ahí esta la banda y pues hoy vamos a contar sus dedos a ver si todavía los tiene” y yo sin más, me solté a llorar. Terminó el estudio y Mariana tenía todo en su lugar pero yo me sentía muy mal y no entendía por qué mi cuerpo había hecho eso; es más, no hay motivos científicos para que aparezca y hasta en eso mi cuerpo tenía que ser original. Cuándo me despedí la doctora me dijo “Pues todo está bien hasta el día de hoy, mañana no sabemos, pero hoy está bien.” ¡Con ganas de darle un trancazo… como por qué me dice eso!
Pasaron los meses, 5 más para ser exactos, y nuestras angustias nocturnas crecían. Me acuerdo que fueron los 60 años de mi papá y yo me fui de la fiesta porque con la música Mariana se movía mucho y me daba terror que ahí fuera donde la banda agarrara alguna parte y se la amputara.
Hablamos con mi pediatra y le preguntamos si había recibido niños así y nos dijo que sí, y en una manera nos daba tranquilidad conocer a alguien que sabía que hacer. De verdad lo amé porque se mantuvo al pendiente de todo mi embarazo, preguntando mes con mes peso y medida de Mariana, que por cierto estaba chiquita.
No le había contado la situación a nadie, decidimos mantenerlo en familia pero un día me tuve que desahogar y una amiga me dijo: “Te pido por favor que vayas con la Dra. Tere Leis, a ella la vienen a ver de todo el mundo. Es buenísima y la más acertada en estos casos”. Hice me cita y la lista de espera era bastante larga, así que tuve que esperar tres semanas para llegar al nuevo estudio.
Cumplí casi 7 meses y por fin llegamos a la cita. Entramos al consultorio y estábamos francamente muy angustiados Sexylón y yo. Entró la doctora y se presentó, también presentó a otra doctora: ” Ya leí el por qué están aquí y por eso traje a mi doctora genetista para que me ayude a salir de dudas. Ella les va a hacer el estudio completo, luego yo lo voy a hacer y al final las dos lo volveremos a hacer juntas y sacamos conclusiones”.

Estuvimos hora y media y con esos aparatos pudimos ver hasta el pelo de Mariana, fue algo muy impresionante. Lo más importante es que se veía completa y perfecta. Al término de todos los estudios nos sentó la doctora Leis y nos dijo: “Jimena, quiero que sepas que ya vimos todo y tú NO tienes banda amniótica. Tu hija y tú están perfectamente sanas y lamento mucho que hayan dado una información tan errónea y te hayan causado este estrés. Ahora lo que me preocupa es que por todo esto Mariana, está baja de peso y tú solo has subido 6 kg. ¡Necesito que empieces a poner cartas en el asunto ya!”. ¡Nooo, bueno! Sexylón y yo nos levantamos a llorar y a abrazar a la doctora con esa emoción que se siente cuando te quitan un peso enorme de encima.
Ese día dormimos y soñamos bonito. Unos meses después, una dieta y unos cuantos suplementos alimenticios lograron que recibiéramos a una niña hermosa pesando 2.400 ¡y completa!
Les cuento mi historia para que ninguna se quede con una sola opinión jamás cuando escuchen que algo no es normal. Busquen opiniones y no se queden cargando con miles de dudas que pueden provocar otras situaciones por las cuales no tendrían que pasar.

Lo mío resultó ser un diagnóstico bastante equivocado que no pasó a más, pero hay gente que acaba operada u operan a sus hijos sin tomar otra opinión. De verdad consideremos siempre buscar más opiniones, las que sean necesarias para que podamos estar tranquilas con la decisión que tomemos.

 

PD: La foto es de Mariana a un día de haber nacido, supongo q se reía de todo lo qué pasó estando ella allá dentro.

Madre Hadisima

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