De Cuna a Cama

Pues queramos o no llega un momento de la vida en que hay que aceptar que nuestros hijos ya no son tan bebés como quisiéramos, #MadreHadísimas. Y es en una noche de esas en que acuestas a tu hijo en su cuna, le dices: “adiós, descansa” y en la madrugada… ¡zaz! De la nada se te aparece, o en mi caso con Javi, desaparecen de su cuna.

La verdad es que cuando ya aprenden a escalar y salirse de su cuna pues esta ya no se vuelve una opción para que duerman ahí.

Pero aquí les tengo unos tips para hacer esa transición lo más ligera posible.

1. Si ustedes son de las afortunadas que su hijo sigue durmiendo plácidamente en su cuna, ¡déjenlo! Si no hay necesidad de cambiarlos, no lo cambien. ¡Créanme! Es como cuando les urge que ya caminen y cuando caminan, desearían q fueran una piedra otra vez.

2. Hay que tener super establecidas las rutinas a la hora de dormir. Esto es los bañan, cenan y a la cama. Acuérdense que los niños necesitan saber que va a pasar para sentirse seguros. Una rutina bien establecida los ayuda a decirle a su cuerpo y cerebro ya nos vamos a dormir.

3. Escojan juntos tooodo y hagan de esto un suceso super importante . Compren juntos edredón, sábanas, almohada y cama. Necesitan saber que es su cama,que ellos lo escogieron para que la amen con locura.

4. Compren barandales o hagan la cama con barandales. Necesitan tener la seguridad que en su cama nueva estan igual de contenidos en su cuna.

5. ¡No pongan la cama en medio del cuarto! Ellos sienten el vacío a los lados por eso es importante que los primeros meses la cama este pegada a la pared porque así no les da el sentimiento horrible de vacío.
Van a tener visitas nocturnas los primeros días es muy normal, como todo necesitamos paciencia para empezar con este proceso y sobretodo apoyarlos en este gran cambio que es para ellos y nosotros.